En el bienio 2024–2025, la OPS brindó apoyo al país en un avance estructural clave hacia la eliminación del cáncer cervicouterino como problema de salud pública, mediante la formulación y publicación del Plan nacional para acelerar la eliminación del cáncer de cuello uterino 2026‑2030. La cooperación técnica de la OPS fue determinante para orientar el proceso de planificación estratégica, asegurando la consonancia del plan con las estrategias 90-70-90 internacionalmente aceptadas y con las políticas nacionales de prevención y control del cáncer, así como con un enfoque basado en la evidencia y los derechos.
En el plan se establecen prioridades claras y coherentes a lo largo del proceso continuo de la atención —desde la prevención primaria, detección temprana y diagnóstico oportuno hasta el tratamiento adecuado y el seguimiento— y fortalece la gobernanza y la articulación interprogramática, creando un marco común para la acción sostenida en todo el sistema de salud.
Al definir metas, líneas de acción y mecanismos de coordinación, el plan contribuye a reducir las brechas territoriales y poblacionales en cuanto al acceso a los servicios esenciales, particularmente para las mujeres en situación de mayor vulnerabilidad.
Este logro sienta las bases institucionales para una implementación progresiva y sostenible de intervenciones costo‑efectivas, mejora la capacidad del sistema para hacer el seguimiento de los avances y resultados, y contribuye de manera directa a la reducción de la incidencia y mortalidad por una enfermedad prevenible, con un impacto positivo previsto en la salud de las mujeres y en los resultados de salud a lo largo del curso de vida.