Con el apoyo técnico de la OPS, Nicaragua fortaleció su capacidad de diagnóstico y de vigilancia para avanzar hacia la eliminación de la rabia humana transmitida por el perro.
La cooperación incluyó la capacitación de profesionales del nivel subnacional y nacional, y de personal del Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia en la estandarización de la toma de muestras y los procedimientos de diagnóstico, así como una evaluación técnica de las instalaciones del laboratorio de rabia. La OPS financió la remodelación del laboratorio, que se hizo considerando los estándares de bioseguridad. Estas intervenciones incrementaron la sensibilidad y mejoraron el cumplimiento de los plazos de la vigilancia, lo que fortaleció la toma de decisiones basada en la evidencia y dio inicio al proceso de documentación para validar la eliminación.