Durante el bienio 2024-2025, Argentina consolidó el fortalecimiento del Programa Nacional de Inmunización, con importantes avances que mejoraron directamente la sostenibilidad del acceso a las vacunas para todas las personas. En este período, el 100% de los municipios del país fueron evaluados con respecto al riesgo de poliomielitis, sarampión, rubéola y síndrome rubéola congénita, y todos ellos lograron generar datos sistematizados sobre las vacunas trazadoras, fortaleciendo la toma de decisiones basada en la evidencia.
Por medio de la expansión del Fondo Rotatorio para el Acceso a las Vacunas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) apoyó el incremento de la compra de vacunas de 11,2 millones a 14,7 millones de dosis, a la vez que se duplicó el valor contractual de USD 28,7 millones a USD 55,3 millones entre el 2024 y el 2025. Este proceso consolidó una cartera de 24 vacunas, incluidas algunas tecnologías innovadoras como anticuerpos monoclonales contra el virus respiratorio sincitial, y aseguró el 83% de las vacunas incluidas en el calendario nacional, reforzando así la sostenibilidad del programa. Este fortalecimiento de los mecanismos de compra y planificación permitió mejorar la previsibilidad del abastecimiento y proteger al programa frente a restricciones financieras y de mercado.
En paralelo, la cooperación técnica se orientó a robustecer la gestión programática y territorial de los servicios de inmunización. Con el apoyo de la OPS, el país mejoró sustancialmente la calidad y el uso de los datos sobre vacunación, reforzando las estrategias de microplanificación dirigidas a lograr la salud para todas las personas por medio de la capacitación de 150 profesionales. El fortalecimiento de capacidades subnacionales, junto con la mejora del registro y la trazabilidad de los datos, permitió determinar las brechas y guiar intervenciones dirigidas a grupos poblacionales históricamente rezagados.
Asimismo, la OPS apoyó el desarrollo de una red federal para la seguridad de las vacunas, a fin de mejorar la vigilancia y la respuesta a los eventos adversos supuestamente atribuibles a la vacunación o inmunización, y fortaleció la capacidad del país de respuesta rápida ante brotes, contribuyendo de esa manera a interrumpir las cadenas de transmisión y a reforzar la confianza pública.
En conjunto, estos resultados consolidan un programa de inmunización más resiliente, que avanza la salud para todas las personas y está en consonancia la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades, con efectos directos en la reducción de la morbimortalidad prevenible y en la protección de la salud de la población a lo largo del curso de vida.
Descripción: Actividades realizadas en Salta (Argentina) durante la Semana de Vacunación en las Américas 2025 para promover y facilitar el acceso a la inmunización.
Créditos fotográficos: OPS Argentina