Panamá impulsó el fortalecimiento integral de la preparación y la gestión del riesgo frente a emergencias de salud y desastres, haciendo énfasis en la resiliencia del sistema y la continuidad de los servicios esenciales.
La OPS brindó cooperación técnica para la implementación de herramientas de evaluación de riesgos y la inclusión de las personas con discapacidad, así como la reactivación de la Comisión Nacional de Hospitales Seguros y la capacitación de equipos subnacionales y nacionales para su uso sistemático en la planificación del sector de la salud. La implementación de las metodologías de la herramienta estratégica para la evaluación de riesgos (STAR, por su sigla en inglés) y del índice de preparativos ante emergencias y desastres de salud permitió detectar y priorizar riesgos, lo que genera evidencia que fortalece la planificación estratégica nacional en el ámbito de la salud pública.
Asimismo, la OPS brindó apoyo en la elaboración, publicación y difusión de una guía que tiene como objetivo mejorar la comunicación en contextos generales y de emergencia, lo que fortalece la capacidad institucional para garantizar que distintos grupos poblacionales —incluidas las personas mayores, los Pueblos Indígenas, la población afrodescendiente, las personas con discapacidad, las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) y la población migrante— tengan acceso a información adecuada y oportuna en las situaciones de emergencia.
En conjunto, estas acciones fortalecen la preparación operativa del país, reducen vulnerabilidades estructurales y contribuyen a la articulación de respuestas más oportunas y efectivas, lo que tiene un impacto directo en la protección de la vida y el bienestar de la población.