Guatemala avanzó de manera significativa en la implementación de un modelo integral para la atención de las enfermedades no transmisibles y la salud mental en la atención primaria de salud, con la cooperación técnica de la OPS. En el bienio, se brindó apoyo a la aplicación del plan nacional estratégico de enfermedad renal crónica y el desarrollo de vías clínicas estandarizadas para la hipertensión, la diabetes y la enfermedad renal crónica, lo que fortaleció el manejo integral en la red de APS.
Paralelamente, se consolidó la integración del Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP, por su sigla en inglés) mediante planes de implementación territorial y la capacitación del personal de salud para la detección temprana y el manejo inicial de problemas de salud mental.
Un avance clave fue la expansión a nivel territorial. El número de Direcciones de Redes Integradas de Servicios de Salud (DRISS) participantes pasó de 4 en el 2024 a 11 en el 2025, lo que dio un impulso a la adopción de enfoques integrados en sus redes. Además, se fortaleció la iniciativa HEARTS, y en el país ya hay 11 sitios en los que se ha implementado.
La expansión de estas intervenciones incrementó la capacidad resolutiva del primer nivel de atención y promovió intervenciones costo-efectivas para el control de riesgos. Este logro contribuye a mejorar la continuidad de la atención, reducir complicaciones evitables y avanzar hacia un modelo replicable de atención integrada de problemas crónicos de salud, lo que se espera que se traduzca en una reducción de la carga de enfermedad y la mejora de la calidad de vida de la población.
Descripción: La estrategia HEARTS se fortalece durante un taller realizado en la región de salud Ixil.
Créditos fotográficos: OPS, Boris F. Barrios