La OPS desempeñó un papel fundamental en el fortalecimiento de la preparación y la respuesta de Antigua y Barbuda ante emergencias de salud, mediante el apoyo a la capacitación, al desarrollo de sistemas y a los mecanismos de coordinación con un enfoque que abarca todo tipo de amenazas.
Con la asistencia técnica de la OPS, las autoridades nacionales completaron cursos de capacitación fundamentales sobre sistemas de mando en caso de incidentes, coordinación de emergencias, atención de víctimas en gran escala y atención de urgencias, lo que ha mejorado la preparación operativa del país para manejar eventos por múltiples amenazas. Además, la Organización apoyó el refuerzo de la vigilancia y la preparación de los laboratorios mediante la digitalización y un mejor uso de los sistemas de información, lo que contribuyó a emitir alertas más tempranas y brindar respuestas más rápidas. Estos resultados se complementaron con inversiones subregionales, como el establecimiento y la operacionalización de capacidades de coordinación de emergencias en el Caribe oriental, que benefician directamente a Antigua y Barbuda por medio de protocolos compartidos, capacidad para atender aumentos de la demanda y plataformas de coordinación.
En conjunto, estas iniciativas mejoran la capacidad del país para mantener los servicios de salud esenciales durante las crisis, reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas a los desastres y los brotes, y proteger el funcionamiento del sistema de salud en un contexto de vulnerabilidad elevada ante los riesgos climáticos, entre otros.
Descripción: Análisis de los desafíos asociados al método de vigilancia actual basado en documentación física y de la necesidad de digitalización
Créditos fotográficos: OPS/Felicia Carter