La participación de la OPS en la 30.a Conferencia de las Partes en la Convención sobre el Cambio Climático (COP30) representó un hito histórico al colocar la salud en el centro de las políticas climáticas mundiales, lo que facilitó la aprobación del plan de acción de salud de Belém y al plan nacional de adaptación al cambio climático (conocido como AdaptaSUS).
La OPS desempeñó un papel estratégico al brindar apoyo técnico y facilitar la articulación entre países y asociados, asegurando que el plan guardase consonancia con la evidencia, las agendas regionales y los marcos aceptados internacionalmente. La Organización brindó apoyo en los procesos de consulta y consenso, que incluyó la realización de una reunión preliminar sobre el clima y la salud y de la Conferencia Mundial sobre el Clima y la Salud, ambas en Brasilia, las cuales reunieron a representantes de gobiernos, el sistema de Naciones Unidas, el sector académico y la sociedad civil para garantizar la legitimidad y la viabilidad de la implementación. Asimismo, la OPS contribuyó en la elaboración de insumos técnicos clave, como el informe especial de la COP30 sobre la salud y el clima, y las herramientas para la acción y la participación social.
Este logro fortalece la capacidad de los sistemas de salud para adaptarse, mitigar riesgos y aumentar su resiliencia frente a eventos extremos, con énfasis en los grupos poblacionales en situación de vulnerabilidad, lo que genera efectos positivos y sostenibles sobre la salud y el bienestar.