La OPS brindó apoyo a Santa Lucía para fortalecer la gobernanza y la prestación de servicios en materia de enfermedades no transmisibles (ENT), mediante la prestación de cooperación técnica directa para actualizar la planificación nacional en este ámbito y ampliar las intervenciones basadas en la evidencia en la atención primaria de salud. Entre las principales contribuciones se incluyen el apoyo a los marcos nacionales de políticas, la ampliación de la iniciativa HEARTS para el control de la hipertensión y la diabetes, y el fortalecimiento de las plataformas de vigilancia digital, con el fin de mejorar el seguimiento y la toma de decisiones.
Estas medidas mejoraron la capacidad de los servicios de atención primaria para prestar una atención estandarizada y centrada en las personas para las ENT, al tiempo que fortalecieron las iniciativas de prevención y reducción de los factores de riesgo. Al integrar los servicios dirigidos a las ENT en la atención primaria de salud y mejorar el uso de los datos, la OPS contribuyó a sentar las bases para una gestión más eficaz de las enfermedades crónicas, la reducción de las complicaciones evitables y la obtención de beneficios a largo plazo en la salud de la población y la eficiencia del sistema de salud.