La OPS desempeñó un papel fundamental en el fortalecimiento de la capacidad de Granada para reorganizar e integrar los servicios de salud mental en la atención primaria de salud.
A través de la cooperación técnica directa, Granada logró avances en aspectos clave en materia de política y legislación, entre ellos la finalización de la redacción de las instrucciones para un proyecto de ley sobre salud mental, que armoniza el marco nacional con enfoques basados en los derechos y orientados a la comunidad. El apoyo complementario se centró en la prestación de servicios y la capacidad del personal, incluida la capacitación de los profesionales de atención primaria conforme a las directrices del Programa de Acción para Superar las Brechas en la Salud Mental (mhGAP, por su sigla en inglés) y la iniciativa de calidad y derechos (conocida como QualityRights). Estas medidas dotaron a los trabajadores de salud de primera línea de herramientas estandarizadas para identificar, tratar y derivar los trastornos de salud mental prioritarios, al tiempo que fortalecieron la gobernanza y la rendición de cuentas de los servicios de salud mental.
Mediante el fortalecimiento tanto del marco normativo como de la capacidad operativa de los servicios, la OPS ayudó a Granada a pasar de modelos institucionales y fragmentados a una atención de salud mental integrada y centrada en las personas, lo que contribuye a una detección más temprana, a reducir el estigma, a mejorar la continuidad de la atención de salud y a obtener mejores resultados de salud a nivel poblacional a largo plazo.