En el bienio 2024-2025, la OPS contribuyó de manera decisiva al fortalecimiento del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de Perú y de la capacidad de respuesta del país frente a brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación.
La cooperación técnica se centró en el fortalecimiento de las capacidades diagnósticas y operativas a nivel subnacional y nacional, mediante talleres descentralizados en regiones priorizadas, con énfasis en la detección oportuna de la tosferina y en la vigilancia del sarampión en zonas de silencio epidemiológico. Asimismo, la OPS prestó asistencia técnica y operativa durante el brote de fiebre amarilla, al brindar apoyo en la capacitación del personal de salud y la articulación entre los distintos niveles de atención. Un componente clave fue el fortalecimiento del Instituto Nacional de Salud, mediante la provisión de equipamiento, la introducción de tecnologías diagnósticas nuevas y la mejora de la confiabilidad del diagnóstico molecular.
Estas acciones contribuyeron a proteger los logros alcanzados en la eliminación de enfermedades, reducir el riesgo de reemergencia de enfermedades transmisibles y mejorar la capacidad del país para detectar y responder oportunamente a amenazas en el ámbito de la salud, lo que reforzó la resiliencia del sistema de salud y la protección de la población frente a eventos epidémicos.
Descripción: Capacitación en cadena de frío para trabajadores de la salud en la provincia de Datem del Marañón, en la región de Loreto, al norte del Perú.
Créditos fotográficos: OPS, Sacha Cine