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EOB 2024-2025
Sistemas de información, evidencia e investigación
Evaluación de indicadores de resultados intermedios Evaluación de indicadores de resultados inmediatos Presupuesto Aprobado 24-25 US$ M % Fondos disponibles vs. PB

% Fondos de implementación disponibles

20. Sistemas integrados de información para la salud
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21. Datos, información, conocimiento y evidencia
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22. Investigación, ética e innovación en el ámbito de la salud
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Resultados destacados
Transformación digital acelerada para ampliar el acceso a los servicios y fortalecer la vigilancia en toda la Región de las Américas

En el bienio 2024-2025, la transformación digital permitió mejorar el acceso, la continuidad de los servicios y la vigilancia en el ámbito de la salud pública. La OPS brindó apoyo a los países a fin de fortalecer los sistemas de información para la salud y los bienes públicos digitales, lo que contribuyó directamente con un mejor desempeño de la atención primaria de salud y la toma de decisiones basada en la evidencia.

Un punto central fue la expansión de la telemedicina como componente integrado de la atención primaria de salud, especialmente en las zonas rurales y las de difícil acceso. Gracias a las plataformas regionales, el despliegue de equipamiento y la capacitación de la fuerza laboral, se amplió el servicio de teleconsultas y el monitoreo remoto en 22 países, lo que redujo las barreras geográficas y mejoró la continuidad de la atención. El despliegue de kits de telesalud en 14 países y la puesta en marcha de la plataforma de telesalud "Todo en uno" de la OPS en 7 países fortalecieron las redes de prestación de servicios y ampliaron el acceso a la atención especializada en zonas remotas.

En el marco de la Ruta Panamericana para la Salud Digital, la OPS contribuyó al logro de importantes avances en la interoperabilidad digital transfronteriza, lo que ha transformado la infraestructura regional de la seguridad sanitaria. A partir de los sistemas desarrollados inicialmente para la certificación de la vacunación contra la COVID-19, la OPS brindó apoyo en la implementación de certificados digitales de vacunación contra la fiebre amarilla que se ajustan a las normas internacionales, y Costa Rica y El Salvador pasaron a ser los primeros países del mundo en emitir dichos certificados utilizando especificaciones interoperables a nivel mundial. Paralelamente, la OPS impulsó una hoja de ruta regional para la transformación digital de los sistemas de registro civil y estadísticas vitales en el Caribe, y abordó las limitaciones estructurales de larga data a las que se enfrentan los pequeños Estados insulares en desarrollo.

En el bienio, la OPS fortaleció estratégicamente su papel como catalizadora regional de la inversión a gran escala en la salud digital, al mapear un panorama financiero en rápida expansión y vincularse con él. Las inversiones relacionadas con los sistemas de información para la salud superaron los US$ 1400 millones, principalmente a través de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.

Al establecer puentes entre las políticas, los estándares técnicos y el financiamiento, la OPS ha creado un nuevo modelo de cooperación en el que la transformación digital no solo se financia, sino que además cuenta con una gobernanza técnica y garantías de calidad. Estos resultados fortalecen la sostenibilidad a largo plazo, brindan apoyo a los Estados Miembros en la gestión de transformaciones digitales complejas y convierten a la OPS en un asociado de confianza a la hora de convertir recursos financieros en sistemas de información de salud integrados y resilientes.

Logros y desafíos por resultado intermedios

La OPS ayudó a los países a impulsar la agenda de transformación digital en toda la Región y contribuyó a la obtención de logros como los siguientes:

  1. Se amplió la telesalud en 22 países mediante conjuntos integrados de orientación de política, plataformas, capacitación y equipamiento, con lo cual se fortaleció la atención primaria de salud al reducir las barreras geográficas y socioeconómicas para el acceso, mejorar la continuidad de los servicios y apoyar iniciativas regionales emblemáticas. La OPS impulsó significativamente la transformación digital de la atención primaria de salud al posicionar la telesalud como bien público digital regional. En el centro de esta labor se destacó el despliegue de la Plataforma de Telesalud "Todo en uno" de la OPS en Argentina, Belice, Bolivia (Estado Plurinacional de), Costa Rica, Panamá, Suriname y Trinidad y Tabago. 

  2. En el marco de la Ruta Panamericana para la Salud Digital, la OPS lideró un avance histórico en la interoperabilidad digital transfronteriza. Sobre la base de los sistemas creados para certificar la vacunación contra la COVID-19, se adoptaron certificados digitales de vacunación contra la fiebre amarilla en consonancia con las normas internacionales. Costa Rica y El Salvador fueron los primeros países en emitir certificados interoperables a escala mundial.

  3. En lo que se refiere al uso de la inteligencia artificial y la ciberseguridad, se pasó de la orientación a las herramientas operativas, a fin de fortalecer la gobernanza y la gestión de riesgos mediante evaluaciones regionales de la disposición operativa, protocolos de respuesta a incidentes cibernéticos e iniciativas de alfabetización digital que posibilitaron una adopción más segura y eficaz de tecnologías avanzadas.

  4. Por primera vez, los países del Caribe impulsaron una hoja de ruta interinstitucional para la transformación digital del registro civil y las estadísticas vitales, gracias a la colaboración de la OPS y Bloomberg Philanthropies. Se efectuaron otros avances a nivel de país. Por ejemplo, Belice sentó las bases de un ecosistema nacional integrado e interoperable de datos sobre la salud mediante el mapeo multisectorial de datos sobre la salud y la adopción de la undécima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) como norma nacional. De manera similar, Chile fortaleció la interoperabilidad digital al adoptar la CIE-11, DHIS2 (plataforma de código abierto que se utiliza como sistema de información) y Go.Data  con el fin de mejorar la integración de datos para la gestión clínica y la vigilancia de la salud pública. 

  5. Durante el bienio, las inversiones vinculadas a sistemas de información superaron los $1400 millones, principalmente por medio de préstamos del BID, el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), que reforzaron la sostenibilidad y la coherencia de las inversiones nacionales en salud digital. La OPS fortaleció su papel de catalizador regional de la inversión a gran escala en salud digital con el mapeo y la interacción con el panorama financiero en rápida expansión para los sistemas de información sobre la salud.

    Persisten algunos desafíos que afectan la ejecución, la escala y la sostenibilidad, como los siguientes:

  6. Si bien se han registrado muchos avances relacionados con la transformación digital, todavía no han llevado sistemáticamente a cambios a nivel de los sistemas, y muchos resultados permanecen en el nivel de proyecto. Además, la fragilidad del financiamiento a largo plazo en varios países sigue siendo motivo de preocupación.

  7. Persiste la fragmentación de la gobernanza y la interoperabilidad de los datos entre países.

La Oficina trabajó con varios países para fortalecer el ecosistema de la evidencia y contribuyó a logros como los siguientes:

  1. En varios países se usaron herramientas de inteligencia geoespacial para facilitar la planificación de los sistemas de salud y la priorización de las inversiones basada en las brechas detectadas mediante datos geoespaciales integrados sobre la distribución de la población, la disponibilidad de servicios y las barreras para el acceso, con indicadores epidemiológicos y de vulnerabilidad. Esto incluyó la creación del índice de oportunidad geoespacial, basado en una lista maestra armonizada de casi 600 000 establecimientos de salud. Este índice fue creado por la OPS y el BID para optimizar la atención primaria de salud.

  2. El despliegue regional de la herramienta para cuantificar las desigualdades en materia de salud, diseñada junto con Perú, permitió medir las brechas en la salud. La herramienta, que estandariza y automatiza el cálculo de disparidades en la salud utilizando datos por país, reduce las barreras al conocimiento y facilita el seguimiento sistemático para fundamentar la planificación focalizada.

  3. Se creó una nueva plataforma regional de escaneo de horizontes con el propósito de fortalecer la capacidad de inteligencia científica, a fin de detectar tecnologías emergentes y tendencias pertinentes para las prioridades de salud pública. La plataforma integra análisis de investigaciones, ensayos clínicos y señales regulatorias para transformar información fragmentada en inteligencia que sirva de base para la acción.

  4. Se modernizó el Repositorio Institucional de la OPS para el Intercambio de Información (IRIS, por su sigla en inglés) a fin de mejorar el desempeño, la ciberseguridad y la capacidad de localizar documentos, y de mantener un alto grado de uso regional.

  5. Se amplió el acceso a recomendaciones basadas en la evidencia para políticas y prácticas por medio de plataformas como BIGG-REC, que consolidaron más de 4000 recomendaciones regionales y mundiales basadas en la evidencia en varios idiomas, 600 de las cuales se añadieron o revisaron en el 2025.

Entre los desafíos que hicieron que el paso de la evidencia a resultados intermedios sostenidos fuera más lento cabe señalar los siguientes:

  1. El acceso ampliado a datos y evidencia no condujo sistemáticamente a su adopción y uso para la toma de decisiones.

  2. La disponibilidad limitada de personal especializado e infraestructura computacional limitó la ampliación de iniciativas relacionadas con la evidencia e inteligencia de gran demanda en materia de salud.

  3. El rápido aumento de la demanda de datos, conocimientos y apoyo analítico superó los mecanismos de coordinación y el personal existentes, e incidió en la oportunidad y la congruencia de las respuestas.

El liderazgo y la cooperación técnica de la Oficina reforzaron un entorno favorable para la ciencia, la investigación, la ética y la innovación, y contribuyeron a logros como los siguientes:

  1. Se elaboraron 22 normas sobre investigación para 12 Estados Miembros, a fin de reforzar la consonancia con los estándares éticos y regulatorios internacionales. En Paraguay, por ejemplo, se adoptó una política de ética en las investigaciones sobre la salud, así como normas actualizadas para ensayos clínicos, respaldadas por cooperación técnica, que llevaron a mejoras significativas en los indicadores de los sistemas de ética en la investigación.

  2. A fin de apoyar estos avances en la gobernanza de la investigación, se creó una herramienta para la acreditación de comités de ética, se estableció un modelo regional de contrato para los ensayos clínicos y se incrementó la capacitación con el propósito de fortalecer la capacidad de revisión ética. 

  3. Quince países y territorios —cinco más que en el 2019— estaban aplicando una política, estrategia o agenda financiada sobre la investigación y la innovación para la salud. Como ejemplo de progreso a nivel de país, el Estado Plurinacional de Bolivia fortaleció su sistema de investigación sobre la salud con la definición de prioridades para la investigación y la mejora de la coordinación del sector de la salud con el sector académico, a fin de aumentar la producción de evidencia científica para la toma de decisiones sobre la salud.

  4. Como parte de la iniciativa regional del Acelerador de Ensayos Clínicos para fortalecer la colaboración y la eficiencia en la investigación clínica, la OPS puso en marcha el Portal de Ensayos Clínicos de las Américas y mejoró la capacidad de escaneo de horizontes. Con una herramienta creada por la Oficina para el análisis a gran escala de publicaciones científicas y actividades de investigación en curso, ahora se pueden encontrar sistemáticamente tecnologías de salud, tendencias de la investigación y señales tempranas de innovación. La Oficina desarrolló herramientas apoyadas por la inteligencia artificial (IA) para analizar más de 1,1 millones de entradas de registros de ensayos clínicos en el 2025.

Entre los desafíos que afectan la sostenibilidad y la escala cabe señalar los siguientes:

  1. Aunque hubo grandes avances en la adhesión a los estándares éticos internacionales mediante la ética de la investigación y marcos regulatorios de ensayos clínicos, los avances a menudo han superado la capacidad institucional para aplicar estos estándares de manera sostenible.

  2. La insuficiencia de recursos e infraestructura limita la ampliación a mayor escala y la sostenibilidad a largo plazo de las iniciativas de investigación e innovación, como las herramientas de analítica avanzada y la inteligencia de ensayos clínicos que forman parte de la iniciativa del Acelerador de Ensayos Clínicos.

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* Los países y territorios que no completaron la evaluación o para los que no se alcanzó un consenso sobre los resultados de la misma no se reflejan en las calificaciones finales del indicador.