Los importantes cambios demográficos y la evolución de la morbilidad en el último decenio han incrementado el número de personas de 65 años o más que dependen de cuidados. Este indicador mide los avances hacia la reducción de la dependencia del cuidado en las personas mayores.
En el caso de este indicador, no hubo suficientes datos para respaldar una evaluación. Aunque el seguimiento de la dependencia del cuidado sigue siendo limitado en la Región, hubo avances evidentes en algunos países que han establecido marcos estratégicos y han asumido compromisos nacionales con los cuidados a largo plazo, como Brasil, Chile, Costa Rica, México y Uruguay. Algunos países, como Brasil, México y Uruguay, están llevando a cabo encuestas y programas que permiten estimar la dependencia de los cuidados en las personas mayores. Estas fuentes de datos generalmente aplican enfoques inspirados en la metodología del Grupo de Washington, que consiste en evaluar las dificultades en la realización de actividades cotidianas básicas e instrumentales.
Además, Costa Rica y Uruguay usan escalas de evaluación de la dependencia para medir los niveles de dependencia y determinar los servicios que reciben las personas que dependen del cuidado. Estos avances proporcionan una base para dar seguimiento a la proporción de personas de 65 años o más que dependen del cuidado y facilitan la formulación de políticas sobre cuidados a largo plazo basadas en la evidencia en la Región.
Un obstáculo importante para integrar esta medición en las encuestas nacionales es la falta de una definición estandarizada de la dependencia del cuidado que incluya el nivel de gravedad y el apoyo necesario. Además, las dificultades para realizar actividades a veces pueden mitigarse mediante adaptaciones o dispositivos de ayuda y, por lo tanto, no indican necesariamente dependencia del cuidado.
Dada la demanda cada vez mayor de cuidados a largo plazo, impulsada en gran medida por el envejecimiento poblacional, es crucial dar seguimiento al funcionamiento y la dependencia para ampliar los servicios, los programas y las medidas que apoyen a las personas que necesitan cuidados y a sus cuidadores, que en su mayoría son mujeres. Durante el período 2020-2025, la OPS continuó proporcionando cooperación técnica en estas áreas, que se priorizan en la Política sobre los cuidados a largo plazo aprobada por los Estados Miembros en el 61.o Consejo Directivo.
Aprovechar las encuestas y los datos administrativos existentes para mejorar la comprensión de la dependencia del cuidado en las personas mayores.