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EOB 2024-2025
INDICADOR DE IMPACTO
Eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas en los países y territorios

Meta ASSA2030 10.7

Eliminar las enfermedades infecciosas desatendidas como problema de salud pública 

Clasificación
Estancado

El objetivo de eliminar las enfermedades infecciosas desatendidas está establecido en mandatos regionales y mundiales, como la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades. 

En el bienio 2024 2025, el progreso hacia la eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas en la Región de las Américas siguió siendo desigual entre los países y entre las distintas enfermedades. Aunque se observaron avances en relación con la rabia humana transmitida por el perro y la filariasis linfática, no se alcanzaron las metas regionales para el 2025 en lo que respecta al tracoma, la enfermedad de Chagas, la lepra, la teniasis humana/cisticercosis, la oncocercosis o la esquistosomiasis. Por lo tanto, en general, se considera que el progreso en este indicador se ha estancado

No obstante, aunque las metas de eliminación aún no se han alcanzado plenamente, los países han logrado avances importantes en la realización de encuestas sobre el impacto, cuyos resultados, que se prevé que estén listos en el próximo período de planificación, proporcionarán evidencia crítica para evaluar el progreso hacia los objetivos de eliminación. La ejecución renovada de la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades ha fortalecido los enfoques integrados de la cooperación técnica de la OPS, ya que ha ayudado a los países a impulsar los procesos de eliminación y validación. El progreso se ha visto afectado por la disponibilidad limitada de procedimientos mundiales de evaluación y validación para algunas enfermedades, y en algunos casos por procedimientos mundiales vigentes que no están completamente adaptados al contexto epidemiológico de la Región de las Américas. Sin embargo, se están logrando avances importantes en la elaboración y adaptación de marcos técnicos de orientación y validación para apoyar a los países en estos procesos. Aun así, el progreso sigue limitado por brechas persistentes en la vigilancia, la capacidad de diagnóstico y la calidad de los datos, así como por desafíos operacionales en grupos poblacionales remotos, fronterizas y subatendidos.

Las repercusiones a largo plazo de la pandemia de COVID 19 siguen afectando el desempeño. Las interrupciones en las intervenciones comunitarias, la vigilancia y la detección activa de casos en el 2020-2021 retrasaron el progreso, y muchos países iniciaron el bienio 2024 2025 en una fase de recuperación, en vez de aceleración. Aunque las actividades se han reanudado en gran medida, la reasignación de recursos financieros y humanos y las debilidades persistentes del sistema siguen frenando el ritmo de la eliminación.

Recomendaciones
  1.  Intensificar la cooperación técnica dirigida a los países y enfermedades con mayor riesgo de no alcanzar las metas de eliminación.

  2. Reforzar los sistemas de vigilancia, la capacidad de diagnóstico y la calidad de los datos para facilitar la validación y el seguimiento posterior a la eliminación.

  3. Promover enfoques integrados e intersectoriales, especialmente para enfermedades complejas como la teniasis humana/cisticercosis y la esquistosomiasis.

  4. Reforzar el compromiso político y la rendición de cuentas para garantizar que los países se adueñen de manera sostenida de los procesos de eliminación y validación y los concluyan.