* Desde la última evaluación, realizada en 2024, se ha dispuesto de información actualizada que ha requerido un cambio en la línea de base.
La medición y el seguimiento de las muertes y del riesgo de morir a raíz de traumatismos causados por el tránsito proporcionan un medio para evaluar el impacto de las políticas y las leyes, y ponen de relieve las esferas en las que es necesario adoptar más medidas para mejorar la seguridad vial.
Entre el 2020 y el 2021, la mortalidad debida a traumatismos causados por el tránsito disminuyó de 16,2 muertes por 100 000 habitantes a 13,5. Aunque se prevé que la tasa siga bajando a partir de la línea de base del 2016 de 14,3 muertes por 100 000 habitantes a 13,0 para el 2025, esta cifra todavía estaría por debajo de la meta de 10,8 para el 2025. Por lo tanto, se considera que el progreso en este indicador se ha estancado.
Además de contribuir a la información mundial, en el 2025 la OPS publicó un informe regional con información más específica y actualizada. Nueve países redujeron notablemente la mortalidad, mientras que 12 registraron aumentos. El aumento de las muertes relacionadas con motocicletas contrarresta las reducciones observadas en otras categorías de traumatismos causados por el tránsito.
El grado de madurez de las políticas e intervenciones para prevenir las muertes debidas a traumatismos causados por el tránsito varía de un país a otro. A pesar de los diversos factores políticos, económicos y sociales que han obstaculizado el progreso, el sector de la salud puede desempeñar un papel decisivo en la reducción de las muertes y los traumatismos evitables al fortalecer la atención quirúrgica y los cuidados intensivos y de urgencias, al convocar a las distintas partes interesadas y al promover enfoques basados en la evidencia. Algunos países están trabajando activamente para mejorar la respuesta a las colisiones a fin de prevenir muertes y discapacidades evitables, con apoyo técnico de la OPS, en consonancia con la Estrategia de integración de la atención quirúrgica y los cuidados intensivos y de urgencias 2025-2030. El seguimiento del progreso con respecto a este importante compromiso continuará en el Plan Estratégico de la OPS 2026 2031.
Armonizar las iniciativas nacionales de seguridad vial con el Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial y otras estrategias regionales y mundiales, a fin de garantizar que los traumatismos relacionados con el tránsito se traten como una prioridad de salud pública que requiere una respuesta multisectorial.
Fomentar el diálogo sobre estrategias eficaces para fortalecer la capacidad del sistema de salud y prevenir los traumatismos causados por el tránsito, incluso con la producción, la compilación y el análisis de datos clave.
Impulsar los compromisos para fortalecer la atención quirúrgica y los cuidados intensivos y de urgencias como pilar clave de la respuesta tras las colisiones en el marco de la cobertura universal de salud.
Aplicar y hacer cumplir medidas jurídicas y regulatorias que promuevan normas de seguridad para vehículos y para la infraestructura vial, y que aborden los principales riesgos del comportamiento relacionados con los traumatismos causados por el tránsito.