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EOB 2024-2025
INDICADOR DE IMPACTO
Tasa de mortalidad en menores de 5 años

Meta ASSA2030 1.3

Reducir la tasa de mortalidad neonatal a menos de 9 por 1.000 nacidos vivos en todos los grupos poblacionales, incluidos los de mayor riesgo (como los grupos indígenas, afrodescendientes y romaníes, y las poblaciones rurales, entre otros, según se aplique en cada país), y la de mortalidad en menores de 5 años a menos de 14 por 1.000 nacidos vivos.

Linea de base
2017
14.45 muertes por 1000 nacidos vivos*
Meta
2025
11.8 muertes por 1000 nacidos vivos
Estado
2024
12.64 muertes por 1000 nacidos vivos
Clasificación
En curso
Porcentaje de cambio anual requerido para alcanzar la meta
-2.00%
% de cambio anual registrado según los datos del último año disponibles
-1.91%

* Desde la última evaluación, realizada en 2024, se ha dispuesto de información actualizada que ha requerido un cambio en la línea de base.

La tasa de mortalidad en menores de 5 años es un indicador universal para medir la supervivencia infantil. Refleja tanto el desempeño de los sistemas de salud como las condiciones sociales, económicas y ambientales en que vive la población, especialmente la población infantil. En la Región de las Américas, una parte considerable de la mortalidad en menores de 5 años puede atribuirse actualmente a afecciones neonatales (alrededor del 40%), anomalías congénitas (alrededor del 12%) y sepsis, enfermedades infecciosas e infecciones de las vías respiratorias bajas (alrededor del 19%). 

La tasa de mortalidad en menores de 5 años ha bajado notablemente en la Región: se redujo a la mitad entre el 2000 y el 2022, de 26,09 muertes por 1000 nacidos vivos a 13,11. Suponiendo una disminución lineal tanto de los nacidos vivos como de las tasas de mortalidad, esta reducción representaría aproximadamente 2,1 millones de vidas salvadas durante ese período. Aunque se proyecta que la Región no alcanzará la meta de 11,75 muertes por 1000 nacidos vivos para el 2025, el indicador sigue en curso, ya que se ha alcanzado el 81% (12,26 por 1000 nacidos vivos) de la reducción requerida a partir de la línea de base de 14,4 en el 2017. La tendencia descendente continuó incluso durante la pandemia de COVID 19 y, si se mantiene al ritmo actual, se podría alcanzar la meta para fines del 2026, un año más tarde de lo previsto originalmente.

En vista de que las afecciones neonatales son el principal factor que contribuye a la mortalidad infantil y de que se ha alcanzado la meta para la mortalidad neonatal, las perspectivas de avances futuros en la reducción de la mortalidad infantil siguen siendo favorables. Sin embargo, el ritmo de disminución de la mortalidad posneonatal fue mucho más lento que el observado en la mortalidad neonatal entre el 2017 y el 2024, con una disminución del 1,22% al año en promedio frente al 2,2%. Las tasas de mortalidad en menores de 5 años siguen siendo desproporcionadamente altas en varios países de la Región, con una variación considerable entre países que va de 4,65 a 52,75 muertes por 1000 nacidos vivos en el 2024. Los determinantes sociales también desempeñan un papel importante en la mortalidad en este grupo etario, lo cual pone de relieve la necesidad urgente de abordar las disparidades entre grupos socioeconómicos. 

Recomendaciones
  1. Aplicar estrategias basadas en la evidencia, adaptadas al contexto propio de cada país y basadas en el análisis de las principales causas de mortalidad en menores de 5 años para reducir aún más la mortalidad y las disparidades conexas.

  2. Fortalecer y actualizar las políticas, los planes y las leyes nacionales con medidas para reforzar las respuestas de los sistemas y servicios de salud en materia de salud infantil.

  3. Ampliar el acceso y la cobertura de la vacunación contra Streptococcus pneumoniae, garantizar la disponibilidad de antibióticos seguros y establecer protocolos eficaces para el manejo de casos de neumonía neonatal. 

  4. En los países con una mortalidad elevada en menores de 5 años, garantizar el acceso a sales de rehidratación oral y zinc por lo menos para el 90% de la población, medida que puede reducir la mortalidad relacionada con las enfermedades diarreicas.

  5.  Fortalecer los sistemas de información sobre la salud para mejorar la integridad, la calidad, la oportunidad y el desglose de los datos de mortalidad en menores de 5 años, a fin de posibilitar intervenciones más focalizadas.