* Desde la última evaluación, realizada en 2024, se ha dispuesto de información actualizada que ha requerido un cambio en la línea de base.
Las enfermedades no transmisibles (ENT) son la causa de la mayor parte de las muertes en la mayoría de los países de la Región de las Américas. La probabilidad incondicional de morir entre exactamente los 30 y los 70 años por enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes o enfermedades respiratorias crónicas es un indicador básico del impacto para dar seguimiento a la mortalidad prematura y en gran medida prevenible por ENT en la Región, y forma parte de la iniciativa regional sobre Mejor Atención para las ENT.
A nivel regional, esta probabilidad disminuyó sustancialmente, del 18,0% en el 2000 al 14,0% en el 2021, lo cual refleja un avance sostenido a largo plazo en la reducción de la mortalidad prematura por ENT. Sin embargo, el avance ha sido más lento en los últimos años. Entre la línea de base del 2016 del 14,5% y el 2021, se estima que el porcentaje de cambio anual en la Región fue, en promedio, una reducción del 1,0%, muy por debajo de la reducción anual del 2,4% necesaria para alcanzar la meta del 11,7% en el 2025. Se proyectaba que el indicador llegue al 13,2% para el 2025, por encima de la meta establecida. Dada la lentitud del avance, se considera que este indicador está estancado, lo cual pone de relieve la necesidad de acelerar la acción para reducir la mortalidad prematura por ENT.
A pesar de los llamamientos reiterados para acelerar las políticas e intervenciones relacionadas con las ENT, varios factores han limitado el avance. Entre ellos cabe destacar las interrupciones en los servicios de salud esenciales durante la pandemia de COVID 19, que tuvieron efectos adversos en la prevención, la detección temprana y el manejo de las ENT, lo cual frenó los avances recientes. Además, los persistentes desafíos estructurales y del sistema de salud limitan el ritmo de mejora. Aunque se han observado grandes avances en áreas como el control del tabaco, las políticas de nutrición, el manejo de enfermedades cardiovasculares y el control de la hipertensión, se necesitan esfuerzos mucho mayores para abordar la diabetes, la obesidad y la actividad física insuficiente, que siguen siendo los principales factores causantes de mortalidad prematura por ENT en la Región.
En este contexto, la OPS se propone ofrecer liderazgo y una sólida base de evidencia para apoyar medidas de vigilancia, prevención y control de las ENT. El seguimiento de este indicador continuará en el marco del Plan Estratégico de la OPS 2026 2031. Para lograrlo se necesitará una acción renovada y urgente encaminada a fortalecer las políticas, los programas y las respuestas del sistema de salud a fin de prevenir y manejar las ENT a lo largo del curso de vida.
Aplicar políticas e intervenciones que aborden los determinantes sociales y comerciales de la salud, y que garanticen el acceso a una atención de calidad, basada en las mejores inversiones para las ENT y otras medidas recomendadas para la prevención y control de las ENT.
Intensificar la labor para mejorar la detección temprana, el diagnóstico y el acceso equitativo a una atención de calidad por medio de la iniciativa interprogramática de la Oficina Sanitaria Panamericana sobre Mejor Atención para las ENT.
Adoptar herramientas innovadoras, tecnologías digitales y metodologías basadas en datos para fortalecer los sistemas nacionales de vigilancia de las ENT, a fin de aumentar la eficacia del seguimiento y la respuesta frente a las ENT.
Aumentar la disponibilidad de directrices, vías clínicas y medicamentos y tecnologías esenciales para las ENT en los establecimientos de atención primaria.
Priorizar la prevención y el manejo de las ENT, y garantizar la disponibilidad de recursos financieros y humanos dedicados a la capacitación.