Este indicador mide los avances para poner fin a la epidemia de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), una de las metas principales de la Agenda de Salud Sostenible para las Américas 2018-2030, e incluida además en la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades.
Desde la línea de base del 2017, cuando la tasa de incidencia era de 0,19 casos por 1000 habitantes, la tasa de incidencia de la infección por el VIH en la Región disminuyó hasta el 2024 a una tasa anual del 2,1% en promedio. A pesar de este descenso, se estima que la incidencia en el 2024 se mantuvo en 0,16 casos por 1000 habitantes, por encima de la meta para el 2025 de 0,05 casos por 1000 habitantes. Por lo tanto, se considera que el progreso en este indicador se ha estancado. Se han observado tendencias descendentes en las tasas de incidencia a nivel de país principalmente en América del Norte, Brasil y el Caribe, mientras que, en América Latina (excluido Brasil), las tasas han aumentado o se han estancado.
Las barreras de acceso al diagnóstico y el tratamiento de la infección por el VIH, junto con la ampliación limitada de la profilaxis previa a la exposición (PrEP, por su sigla en inglés), siguen obstaculizando el progreso en la reducción de las nuevas infecciones por el VIH. La proporción de personas en América Latina y el Caribe que conocen su estado serológico, reciben tratamiento adecuado y logran una supresión virológica sostenida ha aumentado. Sin embargo, esto sigue por debajo de las metas establecidas con respecto a la cascada de la atención (95% de las personas conocen su estado serológico con respecto al VIH, 95% de las personas que conocen su estado serológico reciben tratamiento y 95% de las personas que reciben tratamiento logran la supresión de la carga viral), con 86%, 71% y 66%, respectivamente.
La cobertura de la PrEP aumentó de 35 000 personas en el 2020 a 287 000 en el 2024 y llegó a alrededor del 12% de la población con mayor riesgo de infección por el VIH. La ampliación de la cobertura de los servicios de atención y prevención de la infección por el VIH probablemente contribuya a una disminución de nuevas infecciones por el VIH. Sin embargo, será necesaria una mayor expansión para acelerar el avance hacia los objetivos de eliminación de la infección por el VIH, en particular porque el seguimiento de este indicador continuará en el Plan Estratégico de la OPS 2026-2031.
Integrar la prestación de servicios relacionados con el VIH en servicios de atención primaria de salud fáciles de usar y sin estigmatización.
Garantizar el acceso a la PrEP para las personas que la necesiten, con intervenciones de gran impacto a fin de alcanzar metas ambiciosas en cuanto a la generación de demanda, la prestación de servicios centrada en las personas y la adopción de innovaciones como la telemedicina y la PrEP de acción prolongada.
Facilitar el diagnóstico oportuno mediante la ampliación de estrategias de realización de pruebas innovadoras, como las pruebas rápidas en el punto de la atención y las pruebas autoadministradas, así como pruebas dirigidas a grupos poblacionales específicos y redes de contactos.
Mejorar el acceso al tratamiento y la retención en el tratamiento de las personas con VIH con el inicio rápido de la administración de antirretrovirales y servicios centrados en la persona a fin de alcanzar y mantener la supresión viral, y de proporcionar tratamiento oportuno de la infección avanzada por el VIH.
Ampliar el uso de los Fondos Rotatorios Regionales con el fin de adquirir tecnologías sanitarias eficaces para la prevención, la detección y el tratamiento de la infección por el VIH.